Tendencias de Nueva York

Si de algo podemos hablar después de nuestras vacaciones, es de Nueva York.

Como muchos sabéis, el propio Miguel Lunar ha viajado unos días a la ciudad de la gran manzana para conocer y traerse las nuevas tendencias de la temporada. Una visita que no lo ha dejado indiferente en la que ha podido ver y vivir con sus propios ojos el día a día (y también la noche de la ciudad) y en la que quiere dejar plasmada su expriencia con este post.

 

Como es de saber, Nueva York es una de las ciudades del mundo donde más culturas se unen. La cantidad de gente que albergan por las calles de la ciudad, es un choque étnico y cultural que nos permite ver estilos nuevos que antes no habíamos visto.
En la gran manzana podemos encontrar desde el estilo sofisticado de la “high class” que tan bien recrea Olivia Palermo a el vintage con dosis de “chaos magic”.
Pero si algo abunda en sus calles, es el estilo callejero. Pues firmas como Alexander Wang o Public School, beben de estas influencias convirtiéndose en la generación que ha renovado el estilo que la sociedad americana proyecta al mundo: sudaderas xl, capuchas, gorros de lana, chaquetas de cuero…


En cuanto al color predominante es el negro. Cuando no, el swag se apodera de los estilismos con parches y estampados tecnicolor. No obstante, pasear por la Quinta Avenida nos recrea el mundo de la moda y estilo que podemos ver en las películas. Un estilo cuidado, presidido por vestidos y trajes pantalón para las mujeres, pues al fin y al cabo es donde se encuentra la moda en sí, ya que en la Quinta Avenida podemos encontrar todas las tiendas de los diseñadores mundiales (Gucci, Armani, Victoria Secret…).

Miguel, también ha sacado tiempo para pasear por el Soho neoyorquino. Una zona que él define como “hippie-chic” siendo más chic que hippie. Aquí,Τ ya podido visitar las numerosas tiendas y peluquerías donde ha recogido y anotado muchas referencias que podremos ver en sus próximos trabajos.

Además de todo esto, el regente del salón Miguel Lunar Pelukeros ha aprovechado para subir al Empire State, la torre Rockefeller y navegar por el río Hudson cruzando el puente de Brooklyn hasta llegar a la emblemática Estatua de la Libertad. En definitiva, una experiencia emocionante que seguramente vuelva a repetir.